1:30 p.m. / lunes 06 de julio de 2015

Johnny Sánchez | Kerigmadigital@gmail.com

¡El mejor Vino está por venir! dijo el Papa Francisco

Durante la Santa Misa celebrada el día de hoy por el Papa Francisco, en el Parque de los Samanes en Ecuador, su Santidad resaltó que las Bodas de Caná se repiten cada día y que al igual que en aquellos días debemos dar un lugar a nuestra Madre María, pues ella está atenta y solícita a las necesidades. Aprovechó para resaltar que María no reclama, no buscó las amigas para criticar la mala planificación, sino que puso las necesidades en manos de Jesús al decir "Haced lo que Él os diga".

Realizó una excelente comparación de la falta de Vino, con la falta de amor que perciben tantas madres, la falta de amor que perciben ancianos ante la ausencia y rechazo de sus hijos y nietos, la falta de trabajo, la falta de salud y la falta de tranquilidad ante los problemas de nuestras vidas.

 

Luego realzó la importancia de la familia, indicando que la Familia es una escuela donde se nos recuerda, que hay un "Nosotros", donde se comparte un techo, donde todos se quieren como son, donde se aprende a pedir permiso, a decir gracias, a dominar la agresividad, pero principalmente donde se aprende a pedir perdón ante nuestros errores.

El Papa invitó a la Iglesia a pedir por el próximo Sinodo Ordinario dedicado a la Familia para que lo que nos parece impuro pueda ser transformado en un Milagro.

 

Explicó que la familia es el hospital más cercano, la primera escuela de los niños, el grupo de referencia impresindible de los adolecentes, es el mejor asilo para los ancianos, constituye la gran riqueza social que otras Instituciones no pueden sustituir y forma una pequeña Iglesia (Iglesia Doméstica)

Comentó la historia cuando a su madre le consultaron, ¿cuál de sus 5 hijos quería más? y ella respondió que como los dedos de la mano, a todos los quiere y si se pincha un dedo igual le duele sin importar cuál es.

 

Al final motivó indicando que "... en la familia los milagros se hacen con lo que hay, con lo que somos, con lo que uno tiene a mano y muchas veces no es el ideal, no es lo que soñamos, ni lo que debería ser..."  y para cerrar puso a reflexionar a todos indicando que el Vino Nuevo, nace de las tinajas de la purificación, donde todos dejaron sus pecados, nacen de lo "peorcito" porque "donde abundó el pecado, sobreabundó la Gracia". Recalcando que nada se puede descartar, nada es inútil.

 

Enfatizó la necesidad de llevar la Buena Noticia de que "el mejor de los Vinos está por ser tomado, lo más lindo, lo más profundo y lo más bello para la familia está por venir". Recalcó que el mejor de los vinos está por venir a pesar de que todas las estadísticas digan lo contrario y nos hizo el llamado a llevarlo a los desesperados y a los que sienten falta de amor, a decirlo a todos, a creerlo, porque el mejor de los vinos está por venir a todos los que sienten que todas las tinajas se les han roto.

 

No pudo faltar, su promesa de orar por las familias como lo hizo María y pidiendo que rezaran por él.