A. Conoce a Santa Faustina Kowalska

Santa Faustina nació en el seno de una familia campesina en la aldea de Głogowiec, en Świnice Warckie, voivodato de ŁódźPolonia en 1905. Era la tercera de ocho hermanos tenidos por el matrimonio formado por Stanislaus, carpintero y agricultor, y Marianna Kowalska, que los educaron con gran disciplina espiritual, sobre todo por su padre. A los 9 años tomó la Primera Comunión en la iglesia de San Casimiro. Antes de entrar en el convento trabajó en 1919 como sirvienta en casa de unos amigos de la familia Bryszewski en Aleksandrów, cerca de Łódzki. Más adelante, en 1922, viajó a Łódź y trabajó durante un año en la tienda de Marjanna Sadowska con el fin de mantenerse y ayudar a la familia. Al finalizar este trabajo marchó a Varsovia con la intención de entrar en el convento pero la superiora le recomendó reunir una pequeña dote para su ajuar, lo que la llevó entonces a trabajar como sirvienta o doméstica por un año, hasta 1925. A los 18 años Faustina, que ya sentía una vocación religiosa desde los siete años, pidió a sus padres el permiso para entrar en un convento, pero sus padres no se lo permitieron.

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Después de esa negativa decidió entregarse a las vanidades de la vida sin hacer caso alguno a la voz de la gracia. Evitaba a Dios y con toda su alma se inclinaba hacia las criaturas. Pero, según Faustina, la gracia divina terminó por ganar su alma. Sor Faustina sostuvo haber tenido la primera revelación de la Divina Misericordia estando en su celda, el 22 de febrero de 1931. La escena de dicha revelación y las palabras que escuchó de los labios de Jesús están plasmadas en su diario (Diario I, sesiones 47, 48 y 49). Según cuenta, entre otras cosas Jesús pidió que pintase una imagen suya. ​ Jesús apareció vestido de blanco y de su corazón emanaban haces de luz roja y blanca. Entre otras cosas Jesús le pidió que pintara una imagen suya, fiel a la imagen que se mostraba ante ella; tal imagen debía contener la inscripción «Jesús, confío en vos”. Sin saber cómo pintar, Faustina también escribió en su diario (#49) que Jesús le dijo que quería que la imagen de la Divina Misericordia fuera "solemnemente bendecida el primer domingo después de Pascua; aquel domingo será la fiesta de la misericordia ".Ante esta propuesta, se requirieron de los servicios artísticos del pintor Eugenio Kazimirowski, quien realizó el retrato siguiendo las instrucciones de sor Faustina. Esta imagen fue presentada y venerada públicamente en Ostra Brama (VilnaLituania) entre el 26 y el 28 de abril de 1935; fue la primera imagen pintada del Señor de la Misericordia Pero la imagen que se hizo famosa en el mundo entero fue la realizada por Adolf Hyla, ofrecida como agradecimiento por la salvación de su familia de la guerra. Santa Faustina escribió un diario en el que recogió los mensajes que recibió de Jesús. De aquí surgió la devoción a la Divina Misericordia. Esta devoción considera que la principal prerrogativa de Jesús es la misericordia y que es la última tabla de salvación. Su fiesta se celebra todos los 5 de octubre.  

Redacción de Kenneth Castro para KerigmaDigital

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B. Videos sobre Santa Faustina

Reza la Coronilla a la Divina Misericordia y escucha la importancia de practicarla en tu vida cristiana.

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Esta explicación de las visiones del purgatorio, nos enseñará mucho más.

 

C. Milagros

Milagro a través de Santa Faustina - El Testimonio de Maureen Digan:

   https://www.faustyna.pl/zmbm/es/milagro/ (Sugerido por Kenneth Castro para KerigmaDigital)

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D. Historia de la Imagen de

Jesús de la Divina Misericordia

La imagen de la Divina Misericordia le fue revelada a Santa Faustina en 1931 y Jesús mismo le pidió que se pintara, explicándole luego su significado y lo que los fieles alcanzarán con ella. Pero la imagen más conocida de esta devoción es la tercera que se realizó por Hyla, se hizo famosa por las gracias que recibían los fieles y es la más difundida en el mundo.


Cuenta Santa Faustina en su diario: “Al anochecer, estando en mi celda, vi al Señor Jesús vestido con una túnica blanca. Tenía una mano levantada para bendecir y con la otra tocaba la túnica sobre el pecho. De la abertura de la túnica en el pecho, salían dos grandes rayos: uno rojo y otro pálido”.
 

“Después de un momento, Jesús me dijo: Pinta una imagen según el modelo que ves, y firma: ‘Jesús, en ti confío’. Deseo que esta imagen sea venerada primero en su capilla y [luego] en el mundo entero”.
Jesús le señaló: “Prometo que el alma que venera esta imagen no perecerá. También prometo, ya aquí en la tierra, la victoria sobre los enemigos y, sobre todo, a la hora de la muerte. Yo mismo la defenderé como mi gloria”.


Otro día, estando Santa Faustina en oración, Cristo le dijo: “Los dos rayos significan la Sangre y el Agua. El rayo pálido simboliza el Agua que justifica a las almas. El rayo rojo simboliza la Sangre que es la vida de las almas”.


“Ambos rayos brotaron de las entrañas más profundas de mi misericordia cuando mi Corazón agonizante fue abierto en la cruz por la lanza. Estos rayos protegen a las almas de la indignación de mi Padre. Bienaventurado quien viva a la sombra de ellos, porque no le alcanzará la justa mano de Dios”.


Santa Faustina contaba todo esto a su confesor, el actual Beato P. Miguel Sopocko, quien designó al pintor Eugenio Kazimirowski para que realizara la imagen según las indicaciones de la santa.
 

“Una vez, cuando estaba en [el taller] de aquel pintor que pintaba esa imagen, vi que no era tan bella como es Jesús. Me afligí mucho por eso, sin embargo, lo oculté profundamente en mi corazón”, escribió Santa Faustina en su diario.
 

“Fui a la capilla y lloré muchísimo. ¿Quién te pintará tan bello como Tú eres? Como respuesta oí estas palabras: ‘No en la belleza del color, ni en la del pincel, está la grandeza de esta imagen, sino en Mi gracia’”.

Redacción de Kenneth Castro para KerigmaDigital

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E. ¿Cómo se reza la Coronilla?

 

Para rezar la Coronilla a la Divina Misericordia se deben seguir los siguientes pasos:

1. La señal de la Cruz: En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

2. Oración al principio (opcional se pueden escoger algunas de las frases del diario de Santa Faustina): 

 

Expiraste, Jesús, pero la fuente de vida brotó para las almas y se abrió el mar de misericordia para el mundo entero. Oh fuente de vida, insondable misericordia de Dios, abarca el mundo entero y derrámate sobre nosotros. (Diario, 1319)

Oh Sangre y Agua, que brotaste del Corazón de Jesús como una Fuente de Misericordia para nosotros, en ti confío! (Diario, 84 y Diario, 187)

Oh Jesús, te entregaste por nosotros a tan asombrosa pasión únicamente por amor. La justicia de tu Padre habría sido expiada con un solo suspiro tuyo y todos tus anonadamientos son actos de tu misericordia y tu inconcebible amor (...) Cuando estabas muriendo en la cruz, en aquel momento nos donaste tu vida eterna, al haber permitido abrir tu sacratísimo costado nos abriste una inagotable fuente de tu misericordia; nos ofreciste lo más valioso que tenías, es decir, la sangre y el agua de tu Corazón. He aquí la omnipotencia de tu misericordia, de ella toda gracia fluye a nosotros. (Diario, 1747)

 

Oh Jesús extendido sobre la cruz, te ruego concédeme la gracia de cumplir fielmente con la santísima voluntad de tu Padre en todas las cosas, siempre y en todo lugar. Y cuando esta voluntad me parezca pesada y difícil de cumplir, es entonces que te ruego, Jesús, que de tus heridas fluyan sobre mí fuerza y fortaleza y que mis labios repitan constantemente: hágase tu voluntad, Señor.

 

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Oh Salvador del mundo, Amante de la salvación humana que entre terribles tormentos y dolor, te olvidaste de ti mismo para pensar únicamente en la salvación de las almas. Compasivísimo Jesús, concédeme la gracia de olvidarme de mí misma para que pueda vivir totalmente por las almas, ayudándote en la obra de salvación, según la santísima voluntad de tu Padre. (Diario, 1265)

 

Oh Jesús, Verdad eterna, Vida nuestra, te suplico y mendigo tu misericordia para los pobres pecadores. Dulcísimo Corazón de mi Señor, lleno de piedad y de misericordia insondable, te suplico por los pobres pecadores. Oh sacratísimo Corazón, fuente de misericordia de donde brotan rayos de gracias inconcebibles sobre toda la raza humana. Te suplico luz para los pobres pecadores. Oh Jesús, recuerda tu amarga pasión y no permitas que se pierdan las almas redimidas con tan preciosísima, santísima sangre tuya. Oh Jesús, cuando considero el alto precio de tu sangre, me regocijo en su inmensidad porque una sola gota habría bastado para salvar a todos los pecadores (...) Oh, qué alegría arde en mi corazón cuando contemplo tu bondad inconcebible, oh Jesús mío. Deseo traer a todos los pecadores a tus pies para que glorifiquen tu misericordia por los siglos de los siglos (Diario, 72).

 

Oh Jesús extendido sobre la cruz, te ruego concédeme la gracia de cumplir fielmente con la santísima voluntad de tu Padre en todas las cosas, siempre y en todo lugar. Y cuando esta voluntad me parezca pesada y difícil de cumplir, es entonces que te ruego, Jesús, que de tus heridas fluyan sobre mí fuerza y fortaleza y que mis labios repitan constantemente: hágase tu voluntad, Señor.

 

Oh Salvador del mundo, Amante de la salvación humana que entre terribles tormentos y dolor, te olvidaste de ti mismo para pensar únicamente en la salvación de las almas. Compasivísimo Jesús, concédeme la gracia de olvidarme de mí misma para que pueda vivir totalmente por las almas, ayudándote en la obra de salvación, según la santísima voluntad de tu Padre (Diario, 1265).

 

3. Se reza el Padre Nuestro:

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad 
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos 
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal.

Amén

4. Se reza el Ave María:

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres 
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto 
de tu vientre, Jesús. 


Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén

 

5. Se reza el Credo de los Apóstoles:

 

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,

Creador del cielo y de la tierra.

 

Creo en Jesucristo, su único Hijo, Nuestro Señor,

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo,

nació de Santa María Virgen,

padeció bajo el poder de Poncio Pilato

fue crucificado, muerto y sepultado,

descendió a los infiernos,

al tercer día resucitó de entre los muertos,

subió a los cielos

y está sentado a la derecha de Dios, Padre todopoderoso.

Desde allí ha de venir a juzgar a vivos y muertos.

 

Creo en el Espíritu Santo,

la santa Iglesia católica,

la comunión de los santos,

el perdón de los pecados,

la resurrección de la carne

y la vida eterna.

Amén.

 

6. En las cuentas del Padre Nuestro (Grandes) antes de cada decena se reza:

 

Padre Eterno, Te ofrezco el Cuerpo y la Sangre, el Alma y la

Divinidad de Tu Amadísimo Hijo, nuestro Señor Jesucristo, como

propiciación de nuestros pecados y los del mundo entero (Diario, 476).

 

 

7. En las 10 cuentas del Ave María de cada decena (Pequeñas) se reza: 

 

Por Su dolorosa Pasión,

ten misericordia de nosotros y del mundo entero (Diario, 476)

 8. Después de cada decena (en lugar del Gloria) se reza 3 veces seguidas la Doxología:

Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal,

Ten Misericordia de nosotros y del mundo entero (Diario, 476)

9. Después de cinco decenas y su Doxología se rezan las Letanías (Opcionales)

Señor,                                                                                                   ten piedad de nosotros.
Cristo,                                                                                                  ten piedad de nosotros.
Señor,                                                                                                   ten piedad de nosotros.

Jesucristo, óyenos:                                                                         Jesucristo escúchanos.
Dios Padre Celestial,                                                                      ten piedad de nosotros.
Dios Hijo, Redentor del mundo,                                                  ten piedad de nosotros.
Dios Espíritu Santo,                                                                        ten piedad de nosotros.
Santísima Trinidad, que sois Un solo y verdadero Dios,     ten piedad De nosotros.

* Respondemos "En Tí Confío"

1.  "Misericordia Divina, que brota del seno del Padre.

2.  Misericordia Divina, supremo atributo de Dios.

3.  Misericordia Divina, misterio incomprensible.

4.  Misericordia Divina, fuente que brota del misterio de la Sant�sima Trinidad.

5.  Misericordia Divina, insondable para todo entendimiento humano o ang�lico.

6.  Misericordia Divina, de donde brotan toda vida y felicidad.

7.  Misericordia Divina, m�s sublime que los cielos.

8.  Misericordia Divina, fuente de milagros y maravillas.

9.  Misericordia Divina, que abarca todo el universo.

10.  Misericordia Divina, que baja al mundo en la Persona del Verbo Encarnado.

11.  Misericordia Divina, que man� de la herida abierta del Coraz�n de Jes�s.

12.  Misericordia Divina, encerrada en el Coraz�n de Jes�s para nosotros y especialmente para los pecadores.

13.  Misericordia Divina, impenetrable en la instituci�n de la Sagrada Hostia.

14.  Misericordia Divina, en la instituci�n de la Santa Iglesia.

15.  Misericordia Divina, en el sacramento del Santo Bautismo.

16.  Misericordia Divina, en nuestra justificaci�n por Jesucristo.

17.  Misericordia Divina, que nos acompa�a durante toda la vida.

18.  Misericordia Divina, que nos abraza especialmente a la hora de la muerte.

19.  Misericordia Divina, que nos otorga la vida inmortal.

20.  Misericordia Divina, que nos acompa�a en cada momento de nuestra vida.

21.  Misericordia Divina, que nos protege del fuego infernal.

22.  Misericordia Divina, en la conversi�n de los pecadores empedernidos.

23.  Misericordia Divina, asombro para los �ngeles, incomprensible para los Santos.

24. Misericordia Divina, insondable en todos los misterios de Dios.

25.  Misericordia Divina, que nos rescata de toda miseria.

26.  Misericordia Divina, fuente de nuestra felicidad y deleite.

27.  Misericordia Divina, que de la nada nos llam� a la existencia.

28.  Misericordia Divina, que abarca todas las obras de sus manos.

29.  Misericordia Divina, corona de todas las obras de Dios.

30.  Misericordia Divina, en la que estamos todos sumergidos.

31.  Misericordia Divina, dulce consuelo para los corazones angustiados.

32.  Misericordia Divina, �nica esperanza de las almas desesperadas.

33.  Misericordia Divina, remanso de corazones, paz ante el temor.

34.  Misericordia Divina, gozo y �xtasis de las almas santas.

35.  Misericordia Divina, que infunde esperanza, perdida ya toda esperanza. (Diario, 949)


Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.              Perdónanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo.              Escúchanos Señor.
Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,              Ten piedad de nosotros.

Las Misericordias de Dios, son más grandes que todas sus obras.
Por eso cantaré las Misericordias de Dios para siempre.

10. Oración final (opcional): 

 

Oh Dios Eterno, en quien la misericordia es infinita y el tesoro de compasión inagotable, vuelve a nosotros Tu mirada bondadosa y aumenta Tu misericordia en nosotros, para que en momentos difíciles no nos desesperemos ni nos desalentamos, sino que, con gran confianza, nos sometamos a Tu santa voluntad, que es el Amor y la Misericordia Mismos (950).

Nuestro Señor dijo a Santa Faustina: “ Reza incesantemente esta coronilla que te he enseñado. Quienquiera que la rece recibirá gran misericordia a la hora de la muerte. Los sacerdotes se la recomendarán a los pecadores como la última tabla de salvación. Hasta el pecador más empedernido, si reza esta coronilla una sola vez, recibirá la gracia de Mi misericordia infinita. Deseo que el mundo entero conozca Mi misericordia. Deseo conceder gracias inimaginables a las almas que confían en Mí Misericordia (Diario, 687)

 

Reza la coronilla que te he enseñado y la tempertad cesará... A través de ella obtendrás todo, si lo que pides está de acuerdo con Mi voluntad. (Diario, 1731)

Cuando recen esta coronilla junto a los moribundos, Me pondré entre el Padre y el alma agonizante no como el Juez justo sino como el Salvador misericordioso. (Diario, 1541)

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F. Diario de Santa Faustina

 

En el siguiente link puedes encontrar el Diario de Santa Faustina:

https://www.faustyna.pl/zmbm/es/el-diario-2/

 

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